FAT: alta competición y alta costura en un circuito helado que hierve de pasión por el motor
A principios de este mes, Polestar instaló su campo base en el corazón de los Alpes austríacos con ocasión de la FAT International Ice Race de este año. Entre coches de vanguardia y personajes de revista, se presentó en sociedad la colección Arctic Circle, un homenaje a la herencia competitiva de la marca.
La FAT Ice Race es perfecta para Polestar, ya que la pasión por el automóvil y la competición son las grandes protagonistas
Un legendario bólido varias veces ganador en Le Mans, con sus características pinturas de guerra en Gulf Powder Blue, se desliza grácilmente junto al lago. Y no es el único: una procesión multicolor de coches de competición viene detrás, avanzando por las estrechas callejuelas de un apacible pueblo alpino. Sin duda, una imagen difícil de ver. Porque lo cierto es que no se trata de un pueblo centroeuropeo cualquiera: estamos en Zell am See, la capital de la FAT Ice Race.
Con 5000 apasionados del motor congregados en torno a una pista de aterrizaje helada junto al habitualmente tranquilo lago Zell, este adormilado pueblo del norte de Austria se transforma en una ruidosa y colorista meca de la pasión automovilística. Y en estos círculos tan selectos, mejor ir bien preparado. Desde su renacimiento hace un par de años, se han dicho muchas cosas sobre la FAT Ice Race. Para algunos, es como un “Goodwood en la nieve”. Para otros, es “el evento automovilístico invernal más exclusivo del mundo”. Para Polestar, sin embargo, es algo totalmente diferente. Algo más sencillo. Más... divertido.
“La FAT Ice Race es perfecta para Polestar, ya que la pasión por el automóvil y la competición son las grandes protagonistas. Nos gusta generar emoción con nuestros coches y formar parte de una comunidad tan dinámica y entregada”, explica Michael Manske, director de prensa y comunicación de Polestar. “En sus inicios Polestar era un equipo de competición y este ADN se nota en todos nuestros coches: son puro placer al volante. Y creo que cualquiera que haya probado uno dirá lo mismo.”

01/11
Ya conducía Polestar antes de que fueran Polestar
La pista
La prueba en sí dura un suspiro. Es acción en estado puro, sin tregua: avionetas, helicópteros y paddocks VIP ofrecen a los asistentes un sinfín de actividades rebosantes de adrenalina que harán subir las pulsaciones incluso a los espectadores más curtidos. Sin embargo, la acción de verdad tiene lugar en la pista, donde todo tipo de vehículos de cuatro ruedas (con muchos clavos) hacen malabares sobre el hielo. Un caos controlado y lleno de emociones que engancha a un público que repite año tras año.
Y después está la colección Arctic Circle. Con una postura elevada, neumáticos especiales de competición para hielo y un patrón de colores único en blanco y amarillo, estos Polestar tan especiales concentran todas las miradas. “La verdad es que ha sido muy divertido. Cuesta encontrar palabras para describirlo. ¿Cuándo podré repetir”, explica la famosa nadadora y embajadora de Polestar Sarah Sjöström, después de una vuelta rápida al lado de Thed Bjork.
Para Thed (que para más señas es uno de los mejores pilotos de competición de la historia de Suecia) ponerse al volante de un Polestar siempre ha sido toda una experiencia. “Ya conducía Polestar antes de que fueran Polestar”, explica recordando sus primeros días como piloto de Cyan Racing. “En esa época cogíamos turismos de competición Volvo y les añadíamos extras para mejorar el rendimiento. Y así fue como empezó en realidad la historia de Polestar”.

01/08
Un aeródromo helado en medio de los Alpes es una oportunidad única y también un desafío
Electric Garage
Más allá del hielo, Polestar trasladó al paddock su particular visión sobre la cultura automovilística. Sin embargo, no fue una misión sencilla. Sus famosos Spaces (los concesionarios de la marca) son conocidos por su atractivo visual, fruto de años de trabajo de arquitectos y diseñadores, entregados con pasión a la tarea de buscar, diseñar y pulir los entornos perfectos. Pero de repente este equipo de profesionales creativos se vio ante la tesitura de crear un recinto en cuestión de meses y en plenos Alpes austríacos. “Hemos estado en muchos sitios de diferentes lugares del mundo, pero seguramente ninguno tan complejo y a la vez tan estimulante como este. Un aeródromo helado en medio de los Alpes es una oportunidad única y también un desafío”, explica Dragan Pavlovic, arquitecto de Polestar.
¿El resultado? Desafío superado.
El Electric Garage de Polestar parece un hangar de aeropuerto, pero no lo es. Con vanguardistas simuladores de competición, cascos pintados especialmente para la ocasión y una estética futurista, es un punto de encuentro para todos los que quieran sentir la emoción y el glamur de la electromovilidad. Y el gran protagonista del espacio, un Polestar 5 elevado, es la viva prueba del compromiso de la empresa con este futuro eléctrico. Este gran turismo de cuatro puertas está llamado a convertirse en el Polestar más potente de la historia y estará a disposición de los clientes a finales de este año (más información sobre el Polestar 5 aquí).
“Pero el Electric Garage no solo sirve para mostrar nuestros coches, sino para impulsar un cambio. Estar presentes en la FAT Ice Race, ante un público de apasionados del motor de competición, los coches clásicos y la conducción, es una oportunidad de crear experiencias y momentos de inspiración y reflexión, para que los visitantes recuerden la marca Polestar”, cuenta Dan Persson, director creativo estratégico de Polestar.
Misión cumplida.

01/02